lunes, 8 de febrero de 2010

Retales

Todavía no he comentado en este blog lo que ha sido, durante una semana, el gran acontecimiento de la industria editorial de los Estados Unidos y cuyos ecos se han sentido en Europa y en todas las comunidades interesadas en el futuro del libro digital: la gran pelea entre Amazon y Macmillan.
Antes de que sepa cómo dirigirme a los lectores para explicar tan arcana noticia, relacionada con el control de la información de usuario (que es como en el mundo digital se llama a los que en el mundo de papel se conocen como lectores) y no con los precios, Motoko Rich me sorprende en el New York Times con un artículo cuya frase de salida reza así: "¿Quién tiene tiempo todavía para leer un libro entero?"
Allí nos cuenta que la editorial Pearson, a través de una nueva división llamada FT Press, ha comenzado a comercializar a través del lectoborg Kindle, plataforma propietaria de Amazon y piedra del escándalo con Macmillan, unos resúmenes de libros ya publicados en papel y cuya extensión no supera las 2 mil palabras. El precio de estos retales no supera los dos dólares y están teniendo tanto éxito que Pearson planifica tener unos 500 títulos disponibles a finales de año. La colección de retales recibe el nombre de "Elements" y otra, en la que se publican ensayos originales de no más de 5 mil palabras, se llama "Shorts". La gente de Pearson apuesta con optimismo por estos formatos que son, a juicio de Thimoty C. Moore, editor de FT Press, más amigables con respecto a la percepción del tiempo que tienen los usuarios.
Los contenidos de los títulos retaceados van desde la "reingeniería" de las leyes de la gestión hasta la "reingeniería" de la corporación, de los negocios, de la empresa y de la vida, todos ellos best-sellers de la década de los 90. Por las características de la oferta, la pregunta retórica de Motoko Rich tiene una sola respuesta: "Nadie tiene tiempo de leer entero uno de estos libros". Ni falta hace.
Thimoty C. Moore reconoce que estos libros tan despojados pueden canibalizar las ventas de los originales, más opulentos. Otra paradoja del mundo digital: en este caso, serán los peces pequeños y fragmentarios los que se coman al pez gordo.
¿O acaso no será que en esta prehistoria de la nube todos están dando palos de ciegos en materia de e-books?